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Para los “Rambos de todo a cien”

Publicado el 12/07/2020
El tapin Para los “Rambos de todo a cien”

Para los “Rambos de todo a cien”

 Vivimos tiempos convulsos y peligrosos. Nadie nos había avisado que este 2020, más allá de predicciones mayas o teorías sobre el fin del mundo, iba a cambiar nuestra realidad para siempre. Pandemia es la palabra sobre la que gira ese cambio, y el coronavirus sólo su primera cara.

Llevamos años viendo como en países asiáticos como China o Japón la gente usa las mascarillas de forma natural para evitar contagiar un simple resfriado al que tienes al lado. Nos reíamos viendo esas imágenes viendo a los japoneses hacinados en el metro con mascarillas sin levantar la mirada de su smartphone. Veíamos a los chinos que aún viviendo en nuestro país usaban mascarillas en sus grandes naves de todo a 100. ¡Qué personajes!, pensábamos. Ahora entendemos que esa acción tan cotidiana para ellos es simplemente su manera de mostrar respeto y educación.

Las más grandes potencias asiáticas nos estaban avisando de cómo iba a ser nuestro futuro cercano. Nos anticipaba que nuestra realidad, cada vez más vacía de valores éticos, estaba a punto de caducar para dejar un escenario totalmente distinto. Y ese futuro es ahora nuestro presente.

Pero al igual que ha pasado con todo cambio drástico, nuestro carácter “ibérico” está mostrando resistencia. En nuestra querida Llanera es habitual ver a personas que van de bar en bar sin usar mascarilla. Se mueven por el interior sin tomarse la molestia de llevarla encima. Entran a comercios ignorando las advertencias que indican que es obligatorio su uso. Pedirles que guarden la distancia de seguridad es para ellos un insulto. Pasan por delante de los dispensadores de gel hidroalcohólico ignorándolos como si fuera un elemento más de la decoración.

Son auténticos “Rambos”, creyéndose más valientes que el resto, sintiéndose inmunes, mirándonos a los que respetamos las normas como quien mira a alguien que no tiene nada que ver con ellos. Algunos incluso se toman la licencia de reírse y soltar chascarrillos cuando ven que otros sí tienen en cuenta las recomendaciones sanitarias.

Pues desde aquí les digo que ustedes lo que son es unos maleducados, una panda de sinvergüenzas sin mayor preocupación que sí mismos, unos temerarios que apoyándose en su ignorancia lo único que demuestran es ser más tontos de lo que ya parecen, unos intolerantes que no merecen formar parte de esta sociedad, que en su mayoría ha demostrado que unida y concienciada se puede luchar con esta pandemia y con las que vengan.

Ojalá nuestros dirigentes municipales, autonómicos y nacionales establezcan multas y penalizaciones para personas como ustedes. Es más, ojalá que los dueños de las tiendas, bares y comercios a los que entran con su bravuconería habitual les impidan el paso señalándoles y dejándoles en ridículo ante sus vecinos. Quizá sólo así entenderán que con sus actos no se hacen daños a sí mismos (lo cual es una pena) si no que en realidad estos “Rambos de todo a cien” nos ponen en peligro a todos los demás que lo único que queremos es seguir viviendo tranquilos y sin riesgos innecesarios.

Nosotros ya hemos entendido que nuestra realidad ha cambiado para siempre. Solo es cuestión de tiempo de que ustedes, los valientes de mercadillo, lo entiendan también de una forma u otra.

Autor

Andrés Souza



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