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Mercedes Maquinay: "La fiesta de los Exconxuraos contó desde el principio con la participación de todo el municipio"

Publicado el 09/03/2020
El tapin Mercedes Maquinay: "La fiesta de los Exconxuraos contó desde el principio con la participación de todo el municipio"

La exconcejala de Festejos del Partido Popular, Mercedes Maquinay, fue una de las personas que impulso y organizó la celebración de los Exconxuraos de Llanera hace 20 años, y ha querido recordar para el periódico El Tapín como nació la idea y como se plasmó en su momento esta celebración, que es Fiestas de Interés Turístico Regional.

Maquinay comentó que en este momento las entradas para disfrutar de la cena medieval que se celebra el sábado de los Exconxuraos se duplicaron incluso muchas personas el año pasado se quedaron sin ella, pero recordó que en los inicios era complicado venderlas, “con el trabajo que nos costó el primer año vender las entradas, que yo ya estaba viendo que nos teníamos que hacer cargo de ello nosotros, porque no me lo daba el Ayuntamiento, la cena y la fiesta era una cosa aparte. Lo que ocurrió es que la gente a última hora se animó bastante, pero me acuerdo de andar por Oviedo ofreciendo entradas para los Exconxuraos. Pero ahora ocurre todo lo contrario no hay sitio, a mí me presta que esto vaya para adelante, porque no es una cosa mi mía ni del otro. El tercer año de la cena, ya se vendieron todas las entradas. Las primeras entradas que se vendían era la del alcalde, Avelino Sánchez, y la mía, yo siempre me ocupé de que el alcalde pagara su entrada y yo la mía, porque se la llevaba a su despacho”, afirmó.

La exconcejala explicó que fue Menchu, la de Casa Laureano, la que le facilitó el teléfono de unas caballerizas, para organizar el torneo medieval, “yo estaba en Mérida y habíamos estado hablando unos días antes de hacer una fiesta en Llanera medieval y meterla por el pueblo, me mandó el contacto y desde allí les llamé, porque yo estaba de viaje con la Asociación de Mujeres de Llanera. Hablé con ellos y me mandaron las ofertas y también pedí presupuesto a otra empresa de Madrid, pero no me enviaron nada, estaba todo empezando y la gente no estaba muy por la labor. Fue Menchu la que me dio la idea”, explicó.

Mercedes aseguró que otra de las personas importantes y fundamentales para el desarrollo de esta fiesta es el capataz del Ayuntamiento de Llanera, Juan Mon, “sin él no habría fiestas y sin el personal municipal al que él dirigía, la gente puede decir que ellos cobraban, pero bueno de hacer una cosa con entusiasmo a no tener un horario a decir que cobras por estar en el Ayuntamiento es  muy distinto. Todo el personal del Ayuntamiento hacía lo que Juan Mon les pedía y yo le explicaba lo que quería en cada momento y él siempre lo aceptó de buen grado. Juan Mon era siempre sin problema”, apuntó.

El primer año para la cena medieval se asó una vaca, en lugar de los ya tradicionales corderos a la estaca, y la exedil comentó que ese día la vaca cayó al suelo y surgieron todo tipo de problemas, “pero al año siguiente Mon preparó unos ladrillos con unos enganches y lo hicimos nosotros y todos los defectos que vimos se fueron corrigiendo. Metimos las mesas debajo de los toldos, porque primero se hizo en el centro del prado y después fuimos a un asador para contratar a un señor que nos hiciera el cordero a la estaca, que tenían que ser como máximo de un peso de 6 kilos, los iba a ver después de comprarlos y comprobar el peso. Llevaba mucho tiempo, pero todo estaba muy controlado”, aseguró.

Otro de los servicios que también participó activamente fue la Policía Local, que se dedicó a buscar prado en las inmediaciones del recinto ferial,  a medirlos y adaptarlos para colocar allí los aparcamientos. “La Policía Local se comió un marrón, porque al principio las personas que acudían no sabían para donde tenían que ir, pero ellos se encargaron de todo e incluso de buscar los prados, porque hacían falta más. Se portaron todos fenomenal, y había muy pocos efectivos y trabajaron mucho”, destacó.

Cinco barracas

Maquinay explicó que Juan Mon preparó las barracas para las comisiones de festejos de cada parroquia, para que participarán activamente en la fiesta y en un principio acudieron cinco de ellas. Cada puesto se rifaba entre las comisiones en el salón de pleno. “Las Asociaciones de Festejos del concejo tenían cada una su sitio, porque el dinero que sacaban lo empleaban en sus fiestas”, aseguró. El vino y el reparto de la comida se lo ofreció a Juan y Ángel,  que llevan el Centro Social de Lugo, aunque tuvo que enfrentarse a la oposición, porque consideraban que se debería de haber sacado a concurso, “como lo íbamos a sacar a concurso, si ellos estaba todo el año en el Centro Social para vender un café, porque antes no estaba el polideportivo, y yo consideré que era normal que con la fiesta se les diera a ganar a ellos, porque eran personas muy curiosas, ordenadas y limpias. Por mucho que riñó conmigo la oposición para que lo sacará a concurso no lo lograron, porque creo que ese señor lo merecía”, aseguró.

Fue el segundo año cuando se colocaron las barracas, siempre al lado de la orquesta para que las personas que no quisieran acudir a la cena medieval, tuvieran un sitio donde cenar y tomar algo. Además esto favorecía que acudieron los vecinos de cada pueblo, para hacer gasto en la barraca de su parroquia y hacía hermandad.

700 túnicas gracias a las Mujeres de Llanera

El tema de la ropa medieval surgió porque las personas que vinieron el primer año a asar la vaca, que eran argentinos iban ataviados con unas túnicas y a la edil se le ocurrió la idea de dar este paso, porque consideró que el propio Ayuntamiento podía hacer esas túnicas. “Elena fue la encargada de comprar las telas y colaboró muchísimo en la celebración. Se realizó un taller en el Centro Social de San Cucao en su día, para hacer las túnicas. Esta fiesta sin el personal municipal y la Asociación de Mujeres de Llanera no hubieran sido posibles muchas mejoras que existen ahora”, apuntó. El primer año se alquilaron las túnicas a los argentinos.

La Asociación fue la encargada de desarrollar varios talleres en uno se cortaba la tela, en otro se hilvanaba y en el último se cosía. “Mucha gente que no podía ir a coser allí por la tarde, iba a coger labor, que ya estaba cortado y cogido con alfileres, lo llevaban para casa lo cosían y los planchaban para traerlo hecho. Se hicieron 700 túnicas, nunca compré nada a ninguna empresa ni ninguna tienda, todo lo hicieron las mujeres de Llanera. Es una fiesta en la que participó siempre desde el inicio todo Llanera”, explicó.

Mercedes considera que para la Asociación de Mujeres fue una revolución la fiesta de los Exconxuraos, porque todo se consiguió gracias a ellas y todo el mundo se involucró gracias a ellas.

La exconcejala aseguró que se intentó en su día crear una comisión para organizar la fiesta, pero la idea finalmente se desechó. De aquella también se realizó un libro para promocionar la fiesta con imágenes desde el año 2000, que Mercedes llevó al Centro Asturiano de Madrid y al Casino de Llanes entre otros lugares para promocionar la festividad. La fiesta recibió el Urogallo de Oro del Centro Asturiano de Madrid.

Conciertos

Los conciertos siempre fueron un gran atractivo de los Exconxuraos, en el inició actuó un grupo del concejo, además de una agrupación musical de la Escuela Municipal de Música de Llanera y siempre había una actuación estelar como la de Juan Pardo, entre otras. Mercedes considera que la fecha elegida el primer fin de semana de julio es la ideal

Mercadillo de oficios tradicionales

Maquinay comentó que en un primer momento surgieron puestos de oficios tradicionales como el herrero y el encaje de bolillo, que hacían una exhibición en vivo y después vendían sus obras, pero no un mercado como el actual de artesanía. “La Asociación de Mujeres fue la primera que puso su puesto allí con el encaje de bolillos. También venían las aves y el primer año vino una fragua de verdad del País Vasco y los del azabache”, explicó.

Exconxuraos

Mercedes recuerda que está iniciativa con este nombre surgió porque la Asociación Cultural de Cayés había ido años antes a Oviedo, para participar en el Día de América en Asturias por la celebración de San Mateo, “ellos pasearon ya la historia por Oviedo y la llevaron a efecto con una actuación. Lo comenté con José Paz y me contó el hecho histórico, que se reproduce porque encontraron un libreto en la biblioteca de Llanera. Después hablamos con catedráticos de historia medieval y otros expertos historiadores como Marcos Vallaure. Una cosa es la historia real y otra lo que el pueblo va creando a su alrededor, pero es una historia verídica con su base”, apuntó.

Pregoneros

 La exedil aseguró que ella misma no se enteraba de quien era el pregonero hasta que no iba llegando la fecha, “lo que se pretendiamos es que las personas encargadas de leer el pregón fueran personas vinculadas al municipio y que hubieran participado en cosas importantes en Llanera, que fueran de aquí”, relató.

La exconcejala estuvo organizando la fiesta hasta el año 2008, porque dejó su cargo en 2007, pero la fiesta quedó organizada, el encargado de coger su relevó fue Sergio Álvarez. “Siempre tuve la mente muy ágil para hacer diseños para los trajes y para idear cosas para las fiestas, porque siempre me gustó”, apuntó.

El éxito de esta fiesta considera Maquinay que es que cuenta con el apoyo de todo el concejo, ya que lo organiza el Ayuntamiento, las comisiones de festejos y las asociaciones de todo tipo. “El domingo surgió la comida de los vecinos a modo de Jira, porque querían llevar la comida y disfrutar del recinto el último día. Está muy bien para que los críos pudieran disfrutar por la tarde”, explicó.