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Sobre las obras para ampliar las aceras en Posada

Lo que está pasando en Posada con los coches no tiene nombre. Es una auténtica ciudad sin ley.

Publicado el 31/03/2019
El tapin Sobre las obras para ampliar las aceras en Posada

Paseando por Posada, escuché que había un movimiento en contra de la anunciada obra de ampliación de la acera en Prudencio González.

Al principio pensé que querían que las obras se hicieran pronto, pero no, lo que parece que pretenden es que no se amplíe la acera.

Y yo me pregunto ¿por qué alguien puede no querer que las aceras se ensanchen? Igual quieren simplemente que las quiten y que salgamos directamente del portal a la calzada.

Parece que el argumento es que el comercio se resentiría si no se les permite a sus clientes aparcar en doble fila. “-Es sólo un momento mientras compro unas patatas, o el pan, o tomo un café o echo la primitiva”. Pero no, lo que de verdad ocurre es que la doble fila se convierte en triple fila. Las plazas de aparcamiento reservadas para discapacitados no se respetan: “-es sólo un momento” y, por supuesto, se ocupan las paradas del autobús, con lo cual este tiene que parar en la calzada, parando el tráfico y con el consiguiente peligro para los usuarios.

Lo que está pasando en Posada con los coches no tiene nombre. Es una auténtica ciudad sin ley. Cada día tenemos que soportar el sonido del claxon de los coches atrapados por otros en doble fila, los repartidores tienen que aparcar estorbando porque sus zonas de carga y descarga están ocupadas. Otros transportistas descargan por la tarde saltándose la reserva horaria de sus zonas y bloqueando a vehículos correctamente aparcados. Grandes supermercados disponen de reserva para carga y descarga hasta la una de la tarde y otros más pequeños disponen de vados permanentes. Autobuses que proceden de la avenida de la Constitución y de la calle Carrión no pueden girar en dirección a Oviedo por los coches mal aparcados.

Ahora imaginemos esta misma zona, con las nuevas aceras más anchas, con nuevo mobiliario urbano, más accesible para discapacitados, incluyendo las islas de reciclaje. Con la línea de fachada libre para invidentes, lo que incluye desde quitar las papeleras de ese sitio hasta no permitir que los comerciantes ocupen la zona pública con sus productos en exposición permanente en la calle.

Imaginemos que las zonas de aparcamiento están recién pintadas y se han corregido las zonas donde el agua se encharca. Imaginemosque las autoridades dejan de mirar para otro lado y se respetan las normas de circulación y se sanciona a los infractores. Imaginemos que los nuevos árboles que se planten aportan verdor y solera a esta zona.

Yo sé lo que pasaría haciendo así las cosas. Lo que pasará es que vendrá más gente a comprar “las patatas, el pan, tomar un café o echar la primitiva”. Haremos un pueblo más agradable  y moderno donde vivir.

Espero que el Ayuntamiento haga esas obras bien y pronto.