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La Mención y los premios Gorfolí 2019 reconocieron el asociacionismo, el campo, el sector de la seguridad y el de la hostelería de Llanera

Juan Majada, La Ganadería Pepón, el Grupo Tapia y el restaurante al Torre fueron los galardonados con los premios empresariales y la Mención Gorfolí.

Publicado el 17/03/2019
El tapin La Mención y los premios Gorfolí 2019 reconocieron el asociacionismo, el campo, el sector de la seguridad y el de la hostelería de Llanera

Juan Majada, La Ganadería Pepón, el Grupo Tapia y el restaurante al Torre fueron los galardonados con los premios empresariales y la Mención Gorfolí. El acto se celebró en el espacio escénico de La Habana en Posada de Llanera que llenó su aforo de familiares, amigos, vecinos y clientes de los homenajeados. El encargado de presentar el acto fue Belisario Camblor.

El primero en intervenir fue el director del periódico El Tapín, Roberto Álvarez, que realizó un recorrido por la trayectoria de todos los premiados y reconoció su valor y valía en todos los ámbitos destacados en estos premios. Después se inició la entrega de las placas y los discursos.

El primero que se entregó fue a la Ganadería Pepón de Bonielles, que fue recogido por el último ganadero de la quinta generación, Iván Prado, después intervino José Manuel Tamargo de Casa Rosa, que fue premiado en la anterior edición. Tamargo destacó que en estos premios se reconoce a personas, instituciones, asociaciones, empresas vinculadas a Llanera y merecen un premio por su quehacer durante años en el concejo.

“El premio a la Ganadería Pepón por ser la quinta generación que se dedica al campo, que se reconoce en la persona del joven Iván, que aúna muchas cosas todas buenas como son: ganas de trabajar, conocimiento por la profesión y tradición, siempre especializados en el ganado de leche”, destacó. Tamargo comentó que cuando él era joven se decía que el tatarabuelo de Iván, Pepín de Casa Pepón, era la persona más vieja de Llanera, tanto es así que llegó hasta los 106 años de vida. “Cuando tenía 100 años se puso enfermo y el médico le recetó una inyección y él dijo: “Coño, como no me muero a los 100 años queréis matarme”, recordó.

José Manuel explicó que los bisabuelos del homenajeado en la década de los 50 se dedicaban a vender leche en Oviedo todos los días del año, “recorrían los 30 kilómetros que separan Bonielles de la capital ida y vuelta para ofrecer la leche a sus clientes sin faltar en condiciones infrahumanas”, relató. El premiado, Iván Prado, les dio las gracias a todos los asistentes al evento muy emocionado.

El siguiente en recoger el premio fue el Restaurante La Torre, en concreto Martín Rodríguez y Aquilino Rojo, de manos del alcalde de Llanera, Gerardo Sanz. Rodríguez aseguró que este galardón les sirve para darle un golpe de aire fresco a la empresa y a los empleados, en su larga trayectoria que comenzó en 1961. “Tenemos la misma ilusión, responsabilidad que los fundadores del restaurante y queremos ofrecer a los clientes la mejor calidad gastronómica”, afirmó.

Isabel Sánchez fue la persona que recogió el premio del Grupo Tapia de manos de la responsable de Recursos Humanos de Sacyl Fluor, Noemí Baizán, que recibieron el mismo galardón en la pasada edición. Sánchez recordó que la empresa se fundó en 1968 por Luis Tapia, apuntó que es la única empresa de seguridad de la región que cuenta con una Central Receptora de Alarmas y explicó que el Grupo Tapia tuvo que crear sociedades en el año 2000, para diversificar sus servicios y ofrecerlos de manera integral a los clientes, por eso surgieron: Tapia Seguridad, Tapia Electroacústica, Técnicas Antirrobo y Tapia Telecom.

La siguiente persona en intervenir en el acto fue el alcalde, Gerardo Sanz, que recordó que está es la sexta edición de la entrega de la Mención Gorfolí, que recayó la primera ve en Cáritas de Llanera, al año siguiente en Caja Rural, también a la Asociación Campamento de Santa María de Ordás, al matrimonio acogedor formado por Luis Ángel y Elena y desde el pasado año se incorporaron a la Mención Gorfolí los Premios empresariales. “Es un orgullo para mí estar aquí con los premiados como la Ganadería Pepón que son un referente por su lucha por el campo siendo la quinta generación; el restaurante La Torre lleva 60 años en el sector y el Grupo Tapia son un reflejo de las empresas asentadas en Llanera”, afirmó.

El último en tomar la palabra fue el galardonado con la Mención Gorfolí, Juan Majada, “el estar hoy aquí recibiendo la Mención Gorfolí, que otorga el Periódico El Tapín, hace que sea un día muy especial para mí. Y si digo lo contrario miento. Lo hace más especial todavía lo arropado que me siento por todos vosotros amigos, pues sabéis lo mucho que os aprecio. Agradecer el apoyo de mi familia, y especialmente por mi doctora particular, la que me prepara la pócima contra el párkinson, mi nieta Xela de 4 años”, comentó.

Majada aseguró que El Tapín es la voz de Llanera, donde todo el mundo tiene un sito para comunicarse con los demás y considera que si el Tapín no existiera habría que inventarlo. Majada aseguró que de la mano de la que hoy su mujer Melita, en el año 1997 él y su hijo Juan de 13 años fueron a vivir a Llanera, en concreto a Ables.

“Con Kiko su padre de 81 años y su hijo Pachín de 9, comenzó mi andadura en el mundo rural, hoy Xela, me llama el Abuelo granjero. Inicié por esos años mi colaboración en causas de interés común, a las que me dediqué anticipando siempre los objetivos colectivos a mis ideas políticas, que, por supuesto las tengo”, relató.

El homenajeado explicó su trayectoria en el asociacionismo llanerense, desde el primer momento en el AMPA del IES Llanera. Además, recordó la fundación de la Asociación de Vecinos San Juan de Ables en marzo de 2003, “con una Junta Directiva comprometida, la colaboración de la Junta Parroquial y los Vecinos de Ables, empezamos a funcionar. Formé parte de la Junta Directiva 6 años, 5 como presidente y el último como vicepresidente a las órdenes de Carlos Virgós”, apuntó.

Majada comentó que, en abril del 2003, José Julio Velasco, Párroco de Ables, invitó al pueblo a inaugurar el arreglo del tejado de la Iglesia y el local anexo, el cual dejó para uso de los vecinos, pasando a ser la sede de La Asociación y Centro Social de Ables. Entorno al prado de la Iglesia, al Centro Social y la propia Iglesia, creció el movimiento Social entre los Vecinos.

“De mis actividades asociativas y sociales, por las que hoy estoy aquí, sin desmerecer a las dos anteriores, creo que la más importante fue la creación de Llanera sin Barreras, porque no había ninguna Asociación de este tipo y por qué en realidad se necesitaba. Así lo entendimos las personas que formamos parte de la asociación aquí presentes, gracias por estar y por vuestra implicación”, destacó.