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La procesión de Villanueva, la misma devoción y encanto que si fuera una tradición centenaria

Pocholo “a ver si el año que viene lucimos un estandarte que diga San Cucao Pueblo Ejemplar”

Publicado el 16/08/2018
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Quien estuviera de paso por San Cucao este 15 de agosto y viera la procesión de la Virgen de la Asunción en dirección a la capilla de Villanueva sin conocer la historia del acontecimiento, pensaría que nos encontramos ante una tradición centenaria que reúne a devotos y también a romeros.  Y lo haría a juzgar por las mas de 200 personas que aguantaron las altas temperaturas para seguir a la Virgen de Agosto durante un recorrido de 40 minutos.

La historia es mas bien reciente, no por ello menos importante, fue hace 7 años cuando  Jose M. García, Pocholo, decidió que la santa de Villanueva merecía este homenaje, contó para ello con el apoyo del sacerdote José Julio Velasco “sin él esto habría sido imposible”. Pocholo quiso dirigir unas palabras en la misma iglesia de San Cucao antes de partir, no solo reconoció el apoyo del cura sino también de todos los vecinos que participan de una u otra manera, ya sea llevando el estandarte, las velas, la santa o acudiendo a la procesión sin mas. Habló de las novedades, unos escapularios que se fueron repartiendo y el avituallamiento con botellas de agua a lo largo de todo el recorrido. Apostó fuerte por la que desea sea “la novedad fuera de serie del próximo año”, que se pueda lucir un estandarte que diga “San Cucao Pueblo  Ejemplar 2018” en alusión a la distinción que otorga la Fundación Princesa de Asturias y a la que han presentado candidatura.

A los sones de la gaita y tambor de Graciela y Alberto (La Madreña) salió la comitiva hacia Villanueva. Varias mujeres llevaban los cirios y la Virgen de la Asunción, los hombres el ramu de la puja que tendría lugar después. Como el camino hasta la capilla es largo, se había previsto parada de postas donde se cambiaban los porteadores. Algunos participan porque les gusta, pero hay también quien lo hace por promesa. Una emocionada vecina de la zona nos contaba que luchaba contra una enfermedad y por eso llevaban los cirios, “no me encuentro con fuerzas para llevar a la santa lo hizo mi hija por mi”  (el año que viene ya recuperada lo hará seguro).

El rezo del rosario por parte del sacerdote Bande que en septiembre se hará cargo de varias parroquias por la zona, se alternó con La Salve interpretada por la Coralina de Santa Cruz que también cantó la misa.

El oficio religioso tuvo lugar ya en la capilla de Villanueva en la que esperaba Jose Julio. La capilla que destaca por su belleza y por lo bien cuidada que la mantienen, está protegida por un texu cargado de fruto. La edificación ya aparece documentada en el siglo XII como donación de la reina Urraca en 1161 al Obispo D. Pedro  y fue en su momento iglesia parroquial.

Como viene siendo habitual el alcalde Gerardo Sanz y otros miembros de la corporación estuvieron presentes durante la ceremonia.