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El Estanco de Lugo de Llanera tuvo que abrir los domingos por la mañana durante el confinamiento para compensar el servicio que daban los bares

Llanerenses del Año 2020

Publicado el 28/12/2020
El tapin El Estanco de Lugo de Llanera tuvo que abrir los domingos por la mañana durante el confinamiento para compensar el servicio que daban los bares Inés González, propietaria del Estanco de Lugo de Llanera

Los estancos fueron otro de los establecimientos que no cerró sus puertas durante el estado de alarma, ni durante los 15 días obligatorios para la mayoría de los sectores. La propietaria del Estanco de Lugo de Llanera, Inés González, aseguró que incluso en ese tiempo tuvieron que ampliar sus horarios y abrieron también los domingos, para suplir a los bares, que también ofrecen tabaco y estaban cerrados.

-¿Cómo fue el primer día que abrieron las puertas del Estanco en el estado de alarma?

-Yo estuve de baja en aquella época, pero tengo una empleada que estuvo aquí y ahora viene solo por las mañanas.  Fueron días de incertidumbre de la que ahora tampoco estas a salvo, porque no sabes si te va a tocar o no. En un primer momento no sabíamos que hacer y optamos por ampliar el horario para abrir los domingos también, pero solo por la mañana. Nuestro horario normal es de lunes a sábado de 9.30 a 14 y  16.30 a 20 horas y en aquella época los domingos por la mañana, para suplir el servicio que no estaban dando los bares. La gente que fuma venía a comprar como habitualmente.

-¿Cómo ha cambiado el trato con los clientes y los proveedores?

-En la primera fase los comerciales no venían físicamente al estanco, porque no podían viajar, pero si te llamaban si tenían alguna novedad, como algún tabaco nuevo. Si necesitábamos mercancía íbamos a por ella al almacén, porque las sacas nos llegaban regularmente como siempre, y para ir al almacén a buscar lo que nos hiciera falta contábamos con un documento para movernos a por ello. Solo nos pararon una vez y presentando ese papel no hubo ningún problema.

Ahora es cierto que se vende de manera distinta, porque al principio como no sabíamos si nos iban a confinar o no, porque hubo mucha gente que se quejó de que dejarán abiertos los estancos, pues la gente estaba optando por llevar más cartón para tener para unos días. Además aprovechaban para salir un día concreto a hacer la compra y de paso venían al estanco. Las medidas que tenemos es el uso de la mascarilla, mamparas, el gel hidroalcohólico y sólo pueden estar dos personas dentro del local, el resto espera fuera haciendo cola. En cuanto al resto de medidas que se tomen van en función de lo que te vayan diciendo.

-¿Cómo se vive el regreso a casa?

-Yo vivo sola, y sí que separo la ropa que uso aquí durante el trabajo me la quito en casa, además llevó un gel en el bolso, me duchó, nunca llegué a limpiar los zapatos solo los sacudía en el felpudo y tampoco limpiaba los productos que compraba en el supermercado. No sé si seré muy confiada.

-¿Qué diferencias hay entre la primera y la segunda ola?

-Estuve de baja desde enero y empecé en septiembre a trabajar, entonces la otra ola no la viví trabajando. Yo la verdad que el primer día cuando empezaron a tomarse las medidas para la segunda ola y ver a las 18.40 o 19 horas, que la calle se queda vacía es muy triste, porque en la anterior los días crecían, pero ahora se hace de noche primero. A las 20.30 horas cuando yo marchó de aquí no hay nadie en la calle, a no ser que estén comprando en los supermercados. Además aunque en los medios nos intenten animar con las vacunas, no hay nunca buenas noticias, se necesita tener más esperanzas, porque siempre hablamos de lo mismo.

Autor

Redacción