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Las AMPAS de Llanera preocupadas por el inicio del curso

La conciliación y la falta de protocolo sanitario son las mayores incertidumbres

Publicado el 26/08/2020
El tapin Las AMPAS de Llanera preocupadas por el inicio del curso

Las Asociación de Madres y Padres de Llanera se muestras preocupadas por la incertidumbre ante el comienzo de curso, la falta de los protocolos sanitarios y sobre todo la conciliación familiar y laboral.

El AMPA del colegio San José de Calasanz de Posada de Llanera aseguró que no pueden hablar por todas las familias por igual, porque las necesidades y preocupaciones de cada familia son diferentes dependiendo de sus circunstancias; “a unas les dará miedo comenzar el colegio porque no creen que las medidas de prevención sean suficientes ni permiten garantizar que no haya contagios; otras quieren comenzar el 10 de septiembre con “normalidad”, lógicamente con protocolos seguros, pero con una educación presencial cien por cien. En lo que sí coincidimos es en que no queremos volver a la situación del 12 de marzo, en el que de repente nos hemos visto asumiendo unas tareas “a distancia” para las que ni las familias ni el profesorado estábamos preparados y ni se contaba con los recursos necesarios”, apuntaron.

Desde el AMPA de Posada aseguran que hay preocupación porque no hay claridad, no es hasta el 31 de julio, cuando la consejería de Educación por fin publica en el BOPA la Resolución de 30 de julio, por las que se establecen las condiciones para el inicio del curso 20/21 en este contexto de Covid-19. “Hasta ese momento todo eran rumores y desinformaciones. Una resolución, que llega, desde nuestro punto de vista, muy tarde para poder pensar en diversas alternativas, y que lo que contiene, no satisface, no convence”, relatan.

Además, explican que se habla en el BOPA de tres escenarios posibles: el de nueva normalidad, en el que se contemplan las medidas del Anexo II de la resolución de 30 de junio, con ratios, aforos y suspensión de determinadas actividades; el de restricción parcial o sectorial, con medidas indefinidas pero que podrían pasar por limitar la actividad presencial y, por último el confinamiento, es decir, volver a la situación indeseada del 12 de marzo y para la que tampoco hay medidas, aunque sospechan que la situación de las familias volverá a ser la gran olvidada.

Pues, con este panorama actual, de situación epidemiológica con brotes en crecimiento, la gran incógnita que tienen en la cabeza es si finalmente las clases comenzarán siquiera el 10 de septiembre. “Queremos que vuelvan a la escuela, sabemos que el riesgo cero no existe y al igual que nos preocupa la seguridad en el retorno nos preocupa la brecha de desigualdad que se pueda producir si no se puede retomar la actividad presencial”, narraron.

Aseguran que respecto a las medidas que vaya a tomar el centro las desconocen, “no porque no haya habido diálogo, sino porque la resolución les ha llegado tarde, su último día, y no ha habido tiempo de maniobrar. Ha habido menor demanda de matrículas en infantil, y creemos que la reducción de ratios de las clases puede ser perfectamente asumibles, vaya por delante que es una presunción nuestra. Antes de esto, ya habíamos hablado con el director para conocer su voluntad de cara a organizar el curso y poder colaborar y también ofrecer con garantías los servicios complementarios, que hasta ahora venía ofreciendo la AMPA, ya que las Administraciones no los cubren. Es más, con esa voluntad habíamos pasado una encuesta a las familias para saber las necesidades de cara al próximo curso en cuanto a dichos servicios, todo ello con el conocimiento del Centro”, explicaron.

Con esto, lo que quieren decir es que la voluntad del AMPA es ofrecer esos servicios con las medidas y protocolos necesarios que garanticen la seguridad de cara a prevenir contagios en este contexto, pero con la Resolución de 30 de julio de Educación se han visto anuladas las AMPAS como gestoras de esos servicios.

Respecto al comedor, en septiembre y junio, es un servicio complementario, que el colegio no tiene la “supuesta obligación” de ofrecerlo, aunque lo venía haciendo con la colaboración de la AMPA. Da la casualidad que este año la AMPA por primera vez iba a gestionarlo como servicio de conciliación, al igual que el de madrugadores que viene varios años desarrollándose. Pues bien, desde Consejería, en base a la resolución, la actividad de las AMPAS no se contempla por lo que no saben si al final podrán gestionarlo incluyendo la actividad de “recreo vigilado”.

Y concretamente con el comedor que ya es directamente gestionado por el Centro, de octubre a mayo, lo que más les ha llamado la atención de la Resolución del 30  de julio y más ha indignado a las familias, que así se lo han manifestado, es el orden de prelación para uso del comedor hasta aforo máximo: 1º alumnado de transporte con comedor gratis por el hecho de usar transporte; 2º alumnado de familias económicamente desfavorecidas; 3º alumnado contribuyente de educación infantil y 4º el resto de alumnado contribuyente por edad. “¿En qué situación nos deja? Pues que en caso de que no haya sitio en el comedor por reducción de aforo se puede quedar fuera previsiblemente mucho alumnado de aquellas familias que por conciliación lo necesiten más que otras que vayan primero en el orden. Una situación realmente injusta, a veces llegas a pensar que se te criminaliza por trabajar y ser madre o padre a la vez. Consideramos que la condición madre/padre trabajando debería ser prioridad en cada uno de los criterios comentados de ese orden de prelación”, criticaron.

Y precisamente la saturación del comedor del centro es asunto que ya preocupaba desde hace tiempo, la semana del 16 de marzo iban a reunirse con el director para discutir las alternativas al problema y poder dar cabida a todas las familias, pudiendo establecerse dos turnos, lo que a su vez aliviaría la tensión de esta actividad, tanto en menores como el personal de vigilancia. “Pero con la nueva situación no sabemos qué se hará. Hemos de dejar constancia que antes de que salieran las directrices de Educación, la idea del colegio en cuanto a la prelación de comensales era totalmente distinta, quizá más conocedor de la realidad concreta de las familias de este centro”, aseguraron.

Hay quien critica que las familias pongan tanto empeño en que en el centro escolar se han de contemplar de facto estos servicios de conciliación como parte estructural, que al colegio se ha de ir a lo meramente lectivo, “pero entendemos que la educación no puede mantenerse al margen de estas demandas y debe dar respuestas adecuadas a las necesidades de una sociedad en plena evolución y que debe plantearse una reflexión sobre estos servicios como comedor escolar o “madrugadores” en el contexto escolar” afirmaron.

Con respecto al servicio de Apertura Temprana, o “madrugadores”, tienen la misma incertidumbre. A priori, al ser un servicio ofertado fuera de horario lectivo y considerado bien como actividad complementaria o extraescolar, según los puntos 5 y 6 de la Resolución de 30 de julio quedaría suspendido. Al igual que comentaban con el comedor este servicio ha ido aumentando su demanda por parte de las familias que lo necesitan, para poder ajustar su horario laboral al horario lectivo y no cuentan con otras alternativas familiares de conciliación.

Estos servicios son de una gran responsabilidad, y más en estos momentos, y la AMPA los está gestionando porque ninguna Administración lo está haciendo, y consideran que no les queda otra que ser las propias familias las que lo vienen asumiendo, al menos en este centro, pero creen que no debería ser así. Voluntad de la AMPA para colaborar toda, pero hay que replantearse la gestión de estos servicios. “Por eso es nuestra intención hablar con el Ayuntamiento para ver si se puede hacer algo conjuntamente que pueda resolver al menos, de momento, este curso”, afirmaron.

Finalmente, las extraescolares tal como indica el punto 6 de la resolución quedan suspendidas. “Si bien estas actividades ahora no son consideradas fundamentales, algo que comprendemos, queremos expresar la pesadumbre que nos produce la situación en que se encontrarán a lo largo de este curso todas aquellas empresas y entidades que ofertaban este tipo de actividades, que ya se vieron suspendidas desde marzo. La supresión de estas actividades nos plantea una incógnita: ¿Qué opciones hay para cubrir los horarios laborales de más de 7 u 8 horas? Desde la A MPA tenemos total disposición a aportar ideas o alternativas, pero no podemos asumir esa responsabilidad en soledad, aunque sabemos perfectamente que esto ahora no es una prioridad y que debemos estar en la mejor de las disposiciones no podemos permitir que no se contemplen esas necesidades”, apuntaron.

La presidenta del AMPA del colegio de Lugo de Llanera, Liliana Sánchez, aseguró que en el BOPA se aportan varios supuestos, pero el que ve más factible es el limitar los aforos en las aulas desdoblando las clases, para que sean de entre 15 a 20 alumnos. “Necesitaremos contar con buenas ubicaciones, porque son muchos niños y también más profesorado. Estamos muy seguros de las decisiones que tomará el director, Jesús Riesco, porque sabemos que siempre va por el libro y va a hacer lo mejor por el alumnado. Aunque es cierto que hay brotes, por eso tenemos miedo y no sabemos como estaremos en septiembre. Lo que está claro es que los padres tienen que trabajar y se complica la conciliación si los niños se tienen que quedar en casa, además no se va a ofrecer el servicio de madrugadores, ni las extraescolares”, relató. Sánchez comentó que el AMPA solicitó a los profesores que no se cambien los libros de textos este curso, por la incertidumbre, y se ha aceptado la petición.

El AMPA de San Cucao aseguró que en el centro no va a haber problemas de espacio y aforo, porque las aulas cuentan con menos niños que en los colegios de Posada y Lugo. “En septiembre y en junio, es el AMPA el que se encargaba del comedor y esto no va a ser posible, además no se organizarán las extraescolares. En los recreos tampoco habría problema si salieran todos los alumnos a la vez, porque hay suficiente espacio en el patio”, afirmó.

Autor

Redacción