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Los menores de Llanera salen a pasear a pesar de la lluvia

Publicado el 26/04/2020
El tapin Los menores de Llanera salen a pasear a pesar de la lluviaGorka y Sheila

Los niños y las niñas de Llanera salieron el domingo 26 de abril a la calle por primera vez en más de 40 días de confinamiento, tras declararse el estado de alarma el pasado 14 de marzo. A pesar de la lluvia y el frío los menores de menos de 14 años salieron a la calle a estirar las piernas y pasear junto a uno de los adultos con los que viven.

Con bicis, patinetes y balones los menores quisieron disfrutar de su salida y cumplieron a rajatabla con las medidas sanitarias establecidas por el gobierno central, que consistían en lavarse las manos, no tocarse la cara y lo más importante no acercarse a sus amigos si se encontraban con ellos en la calle. Si los resultados de la pandemia del COVID-19 siguen siendo positivos los menores podrán seguir salir una hora al día, a menos de un kilómetro de su casa, con un adulto y sacar un juguete.

Rubén salió con su hijo Nel y aseguró que lo más importante es que todos están bien, “lo más difícil que tenemos que hacer es permanecer en casa y eso para mí fue casi un regalo, nunca tuve tanto tiempo para disfrutar de los míos. Nosotros lo que hacemos para llevarlo lo mejor posible es mantener unos horarios y unas rutinas, comer saludable, hacer ejercicio e intentar diferenciar la semana del fin de semana, por ejemplo, con cenas temáticas los sábados y cine en familia los domingos”, comentó Rubén. Nel, por su parte, lo tiene claro: “estoy muy a gusto en casa, pero echo de menos a los abuelos. Lo primero que quiero hacer cuando termine el confinamiento es ir a verlos e ir al parque”, aseguró. Aunque de momento se conforma con coger la bicicleta.

Rubén además iba a casarse este año en el mes de julio y tuvo que aplazarlo. A sus preocupaciones se suma la crisis económica, ya que regenta el Bar La Bolera de Lugo, “se acerca el verano y España vive del turismo. Está claro que a nivel social ya nada va ser igual y un negocio como el de la hostelería es un lugar de encuentro y de relación social, por lo que está claro que nos veremos gravemente afectados. Además de las pérdidas a las que tuvimos que hacer frente por el repentino cierre del negocio, se le sumará la posible inversión a la que haya que hacer frente para adoptar las medidas que imponga el gobierno. Se acerca una nueva era y habrá que reinventarse. Lo que tengo claro es que este negocio lo levantaron mis padres con muchísimo sudor y esfuerzo y voy a tratar que se vea afectado lo menos posible, porque si algo aprendí de ellos es que estamos hechos para crecer. Gracias siempre al inestimable apoyo de nuestros clientes, con el que esperamos contar. Me gustaría mandar un mensaje de apoyo a toda la hostelería, lagareros y pequeños productores”, afirmó.

Otro de los hosteleros de Lugo de Llanera es David, que disfrutó junto a su hijo Marcos de la hora de paseo por la localidad. Marcos celebró recientemente su cumpleaños durante el confinamiento, “decoramos todo el balcón con globos y lo celebramos desde la ventana con los vecinos de Salamarca, que es donde vivimos. Echo de menos el fútbol y a los amigos”, apuntó. David regenta el Bar Panera y aseguró que están viviendo una situación muy difícil, donde reina la incertidumbre, porque no saben en que condiciones van a poder abrir y con que restricciones. “Es muy complicado y no podemos estar muchos más meses cerrados va a ser muy difícil remontar”, apuntó.

Otras de las personas que salieron a pasear fueron Gorka y su madre Sheila, “echo de menos ir al parque y ver a los amigos, para poder jugar juntos. Espero que pase pronto y podamos volver a vernos”, resaltó. También salieron a dar una vuelta por la zona de Salamarca en Lugo Isabel y su hijo Nacho, el problema fue que el mal tiempo hizo que volvieran para casa al cuarto de hora. Elías y su madre Almudena también hicieron lo mismo salir a dar una vuelta y estirar las piernas.

En Posada Alex salió con su balón a jugar en los soportales de la calle Francisco Álvarez, ya que el parque está cerrado desde el día que se decreto el estado de alarma. “Lo que quiero hacer cuando acabe esto es ir al parque y sobre todo al campo de fútbol Pepe Quimarán, echo de menos a mis amigos, aunque puedo hablar con ellos por la consola o por el ordenador”, apuntó. Alex todas las mañanas realiza las actividades que le mandan sus profesores.

Autor

Davinia Durán