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¿Qué es el coronavirus ? Los virus de la familia coronavirus se descubrieron en los años 60.

Los coronavirus están presentes tanto en humanos como en animales y muchos de ellos no son peligrosos. De hecho, la mayoría de las personas contraen en algún momento de su vida una infección por coronavirus

Publicado el 02/04/2020
El tapin ¿Qué es el coronavirus ? Los virus de la familia coronavirus se descubrieron en los años 60.

Juan Tamargo. Catedrático de Farmacología www.labtamargo.com  

¿Qué es el coronavirus ?

Los virus de la familia coronavirus se descubrieron en los años 60. Su nombre hace referencia al aspecto del virus, ya que su superficie parece estar rodeada de una corona. Los coronavirus están presentes tanto en humanos como en animales y muchos de ellos no son peligrosos. De hecho, la mayoría de las personas contraen en algún momento de su vida una infección por coronavirus, generalmente durante la infancia y con más frecuencia durante el otoño o el invierno.

Los coronavirus pueden causar enfermedades respiratorias y digestivas en aves y mamíferos y en seres humanos. Los animales actúan muchas veces como reservorios en los que se almacenan y desde los que pueden pasar a infectar al hombre. Los problemas respiratorios que pueden causar van desde un resfriado común hasta cuadros más graves, como bronquitis, neumonía o un síndrome respiratorio agudo grave (SARS por sus siglas en inglés) que pueden poner en peligro la vida del enfermo.

A finales de diciembre de 2019 se notificaron los primeros casos de infecciones causadas por el coronavirus-2 del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV-2 ó SARS-CoV-19) en la ciudad de Wuhan (China). Todo parece indicar que los primeros casos de la enfermedad aparecieron en un mercado de animales vivos de esta ciudad y que la enfermedad se transmitió desde un huésped animal (quizá un murciélago) a uno humano. Desde esta ciudad la infección se ha propagado a más de 100 países de forma rápida y, por ello, el 11 de marzo de 2020 la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que la enfermedad producida por el coronavirus en 2019 (Covid-19) era una pandemia. La palabra pandemia quiere decir que se trata de una enfermedad infecciosa se propaga por el mundo y que la mayoría de las personas no tienen inmunidad contra el agente que la provoca. Ello ha obligado a los Gobiernos a tomar medidas urgentes y agresivas para controlar el brote de Covid-19, incluida el confinamiento de la población en sus casas para contener la transmisión.

¿Cómo se contagia?

Como otros virus que causan cuadros respiratorios y neumonía, el contagio se produce generalmente por vía aérea, a través de las gotitas de saliva que las personas contagiadas expulsan al aire cuando hablan, tosen o estornudan. Esta gotitas invisibles se expanden por el aire y pueden ser inhaladas por personas cercanas o acaban sobre objetos y superficies que rodean a la persona que las emite y desde ahí pueden pasar a través de las manos a otras personas que tocan esos objetos al tocarse la boca, la nariz o los ojos.

Por ello, se recomienda mantener una distancia de seguridad entre las personas a fin de disminuir el riesgo de contagio y desinfectar las manos y las superficies que pudieran estar expuestas al Covid-19

¿Qué síntomas produce el Covid-19?

Los síntomas aparecen entre 2 y 14  días después del contagio y el 80% de las personas infectadas presentan síntomas leves muy similares a los de la gripe o del resfriado común. Es decir, que presentan: fiebre, tos seca, fatiga, escalofríos, dolor de garganta y/o de cabeza, dolores musculares, dificultad para respirar (disnea), congestión nasal y diarrea. Sin embargo, en algunos pacientes el cuadro puede evolucionar hacia una neumonía, un síndrome de dificultad respiratoria aguda, una lesión cardíaca aguda o a infecciones secundarias. Este fallo de múltiples órganos puede conducir a la muerte del paciente.

Tal y como ocurre con el virus de la gripe, los síntomas más graves, y la mayor mortalidad, aparecen en las personas mayores de 70 años, en individuos que están inmunodeprimidos (por ejemplo, pacientes con cáncer o trasplantados que reciben fármacos que deprimen su sistema inmunitario) o con enfermedades crónicas como la diabetes o la enfermedad pulmonar crónica.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de los problemas respiratorios se realiza en el centro de salud o en el hospital que confirman que el paciente sufre una infección respiratoria. El diagnóstico de la infección por Covic-19 se realiza a partir de una muestra de sangre o de una muestra de exudado nasofaríngeo (consiste en recoger células de la mucosa faríngea y nasal con un bastoncillo de algodón estéril). A continuación podemos realizar una prueba denominada PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa), que permite detectar fragmentos del material genético del virus, que en el caso del coronavirus, es una molécula de ácido ribonucleico (ARN). En la actualidad se realizan test rápidos que en vez de detectar el ARN del virus detectan los anticuerpos producidos por el enfermo frente al virus y que se encuentran en una muestra de sangre. En otros casos se determinan las proteínas víricas presentes en las muestras respiratorias de exudado nasofaríngeo. Se toma el exudado nasofaríngeo porque es en la cavidad nasal y en la faringe donde encontramos concentraciones más altas del virus.

¿Cómo podemos prevenir la infección?

No se dispone de vacuna alguna ni de tratamiento específico para combatir la infección por el Covid-19.

Sin embargo hay una serie de medidas de higiene que son la forma más importante de evitar el contagio (ver la figura).

  • Lavarse con frecuencia las manos con agua y jabón durante unos 20 segundos. Esta es la mejor medida
  • Mantener al menos un metro de distancia de otras personas.
  • Se debe evitar el contacto con personas ya infectadas y evitar tocarse ojos, nariz y boca que son las puertas habituales de entrada del virus sin haberse lavado previamente las manos.
  • Las personas infectadas (o que crean que pueden estarlo) deben utilizar mascarillas o usar pañuelos para cubrirse la nariz y la boca cuando tosen o estornudan; se deben usar pañuelos desechables que deben tirarse tras su uso para eliminar las secreciones nasales.
  • Se recomienda cubrir la boca y la nariz con el codo flexionado al toser o estornudar.

Por último, debemos utilizar un desinfectante doméstico (lejía diluida en agua o alcohol al 70% son suficientes) para limpiar siempre que sea necesario todas las superficies que se tocan con frecuencia en nuestra casa (manillas de las puertas, inodoros, etc.) y los utensilios de la cocina, al igual que nuestras propias manos.

Si tenemos ir a la compra deberíamos evitar las horas punta, manteniendo siempre una distancia de seguridad de uno o dos metros con los demás clientes. Por supuesto, no debemos salir a la compra si tenemos síntomas que nos hagan sospechar que estamos contagiados. Debemos recordar que los carritos y cestas del supermercado han sido manejados por otras personas y pueden estar contaminados, por lo que se recomienda llevar nuestras propias bolsas o comprar unas en el supermercado y cubrir nuestras manos con unos guantes desechables. Cuantas menos cosas toquemos en el supermercado tanto mejor y hemos de evitar tocarnos la cara durante la compra. El pago es mejor realizarlo con tarjeta o con el móvil, que con dinero en efectivo. La tarjeta y el móvil podemos limpiarlos tras su uso.

Cuando lleguemos a casa debemos colocar las bolsas en el suelo y lavarnos bien las manos antes de colocar los productos de la compra. Es una buena idea limpiar con un desinfectante casero diluido en agua la superficie de los productos (paquetes, latas) que traigamos del supermercado. Las bolsas de la compra pueden desecharse y si son nuestras deben lavarse en un programa de agua caliente.

¿Podemos tratar la infección ?

Si los síntomas son leves y similares a los de una gripe común se pueden utilizar los remedio habituales, es decir, utilizar analgésicos (como el paracetamol) para aliviar dolores de garganta o la fiebre y beber líquidos. Con ello, los síntomas desaparecerán a los pocos días.

En caso de fiebre, tos o dificultad para respirar se debe concertar una cita con el médico, en particular, si se vive en zonas donde se está propagando el virus o si se ha estado en contacto con personas que han dado positivo en un test para el coronavirus en los últimos 14 días.

En la actualidad se están utilizando en nuestros hospitales diversos tratamientos que son efectivos frente a otros virus incluyendo otros virus de la familia coronavirus. Sin embargo, en el momento actual  desconocemos su eficacia y seguridad frente al Covid-19. También se ha utilizado dosis altas de glucocorticoides para reducir la inflamación pulmonar y la administración de oxígeno. En algunos pacientes graves en los que además se producen infecciones por bacterias, puede ser necesario administrar antibióticos. Recientemente se ha mencionado que la hidroxicloroquina, un fármaco utilizado en el tratamiento de la malaria, podría ser útil. Sin embargo, debo recordar que estos fármacos no han sido probados específicamente frente al Covid-19 y que algunos de ellos pueden producir reacciones adversas. Es por ello, que estos tratamientos deben se ser prescritos en medio hospitalario por personal médico experto.

Es importante recordar que las personas infectadas por el virus que causa el Covid-19 deben guardar cuarentena desde el diagnóstico de la enfermedad hasta 15 días después de ser dadas de alta, pues, aunque estén recuperadas, pueden seguir transmitiendo la infección.

El aislamiento que ha sido decretado por nuestras autoridades es la forma más eficaz de controlar la extensión de la pandemia y es de obligado cumplimiento para toda la población (con las excepciones contempladas por la ley). Son momentos difíciles, pero podemos y debemos superarlos porque la vida continúa. Acabo recordando una frase de JRR Tolkien, el autor del Señor de los Anillos "hay muchas cosas buenas en este mundo y merece la pena luchar por ellas".