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Un grupo de alumnos de 1º de Bachillerato del instituto de Posada de Llanera, acompañados por su profesor de la asignatura de Religión, acudieron al Centro Dn. Orione de discapacitados

DE POSADA A POSADA

Publicado el 20/03/2020
El tapin Un grupo de alumnos de 1º de Bachillerato del instituto de Posada de Llanera, acompañados por su profesor de  la asignatura de Religión, acudieron al Centro Dn. Orione de discapacitados

                DE   POSADA   A   POSADA

             El doce de Noviembre pasado, un grupo de alumnos de 1º de Bachillerato del instituto de Posada de Llanera, acompañados por su profesor de  la asignatura de Religión, acudieron al Centro Dn. Orione de discapacitados psíquicos en Posada de Llanes, para pasar una jornada compartiendo actividades y trabajos con los residentes del centro.

     Desde el momento de nuestra llegada la acogida fue muy cálida por parte de todos. Durante el tiempo que pasamos en el centro nos hizo de guía Pedro Llaca, responsable de la acogida y acompañamiento a los grupos.

      La visita se inició con una explicación detallada, por parte de Pedro Llaca, de todas las instalaciones y edificios del centro ante una estupenda maqueta, que tienen en el primer pabellón y que posteriormente tendríamos ocasión de recorrer con detalle; a continuación visitamos la sección de  residentes que necesitan mayor atención y acompañamiento, es decir, aquellos con una discapacidad profunda; nos llamó la atención la actitud, la entrega y el respeto por parte de las profesionales hacia estos chicos que necesitan de cuidados especiales. Seguidamente vimos la sala de fisioterapia, de logopedia, de psicología, etc. La gran cocina, dónde se prepara la comida para todos los residentes, los talleres de manualidades en los que se trabaja en colaboración con algunas empresas, para el montaje de juguetes y otros enseres, la fantástica granja con vacas de leche, todo mecanizado y con la última tecnología; explotación de cerdos, gallinas ponedoras, huertos e invernaderos dónde se cultivan variedad de hortalizas, árboles frutales, etc. Todas estas instalaciones tienen como objetivo la preparación y capacitación profesional y laboral de los residentes para que puedan ir adquiriendo un mayor grado de autonomía, además de servir de base para cubrir muchas necesidades básicas de alimentos con el fin de llegar a ser cada vez más autosuficientes.

     Después de la comida nos dividimos en grupos para hacer la experiencia de cómo desenvolverse en el caso de tener alguna discapacidad física: algunos con los ojos vendados tenían que llevar a otra persona en silla de ruedas dirigidos por el que iba en la silla, otros en parejas se ataban una pierna con otra y hacían un recorrido, de forma que cada grupo, a modo de una yincana, debía encontrar una serie de números escondidos en diferentes lugares usando como guía un plano del centro.

      El resto de la tarde nos dividimos para participar con la gente del centro en las distintas actividades que habitualmente llevan a cabo: talleres de manualidades, taller de canto y el de deporte; una buena ocasión para compartir con los residentes su quehacer diario, sus logros sus dificultades, etc.

      Al final de la jornada nos juntamos con un grupo del centro y con algunos educadores para expresar cómo nos habíamos sentido, cómo valorábamos esa experiencia, al tiempo que los propios residentes  comunicaban lo que a ellos les enriquecía nuestra presencia. Por último, subimos al autobús con un sentimiento mezcla de nostalgia, alegría y paz cómo si algo de nosotros se quedase allí y así mismo, cómo si nos lleváramos en el corazón parte de sus vidas. Fue para todos una experiencia inolvidable.

      ¡Gracias amigos de Dn. Orione!

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Conexión Instituto