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Juan Majada, comprometido con Llanera. Recibirá el próximo sábado 16 de marzo la Mención Gorfolí 2019

Majada aseguró que todas sus reivindicaciones fueron un poco por egoísmo y necesidad propia que luego se extienden a los demás

Publicado el 14/03/2019
El tapin Juan Majada, comprometido con Llanera. Recibirá el próximo sábado 16 de marzo la Mención Gorfolí 2019Juan Majada Majada

Juan Majada Majada recibirá el próximo sábado 16 de marzo la Mención Gorfolí 2019, como presidente fundador de la Asociación de Discapacitados Físicos de Llanera “Llanera sin Barreras”, pero su trayectoria en el asociacionismo llanerense va mucho más allá, ya que desde que llegó al concejo se involucró como el que más en que Llanera fuera un lugar mucho más agradable para los vecinos. “Para mí ha sido una sorpresa, no esperaba recibir está mención que para mí es un premio compartido, por las personas que estuvieron a mi lado en las diferentes facetas de mi vida de actividad en Llanera”, aseguró.

Juan Majada es natural de Extremadura, pero vino para Avilés con su familia a los 6 años, donde pasó su infancia, juventud y parte de su vida adulta, “mis padres vinieron para Asturias en el año 52, mi padre vino vendiendo manzanas y se quedó aquí trabajando en montaje. Somos una familia muy numerosa y mi vida se desarrolló en Avilés”, afirmó. Majada estudió maestría industrial, trabajó en montaje y después en Alcoa, empresa en la que se jubiló por enfermedad razón por la que tiene la discapacidad, la inicial era del 36% y desde hace un año tiene en la mochila la otra discapacidad que es la enfermedad de Parkinson.

Majada acabó en Llanera porque conoció a la que ahora es su mujer, Melita, y se vino para Ables con su hijo Juan, que entonces tenía 13 años, en el año 97, “iniciamos una nueva vida con la ganadería, que yo en mi vida sólo había visto vacas en los concursos de Avilés por San Agustín. Mi hijo empezó el curso 97-98 en el IES Llanera, que se había inaugurado el curso anterior”, explicó. Majada recordó una anécdota como ganadero y es que una vez había una vaca pariendo y el veterinario no llegaba, él nunca había visto nada de eso y se fue corriendo a casa de su suegro para pedirle consejo, ya que el xato venía con una pata mal, no  sabe si dio 10 o 12 viajes para preguntarle que hacía hasta que logró sacarlo.

Su vida en el asociacionismo llanerense comenzó en la Asociación Madres y Padres del IES Llanera, “recuerdo que sólo había un módulo que era el de transportes y le solicitamos de aquella a Riopedre, que era viceconsejero de Educación en el Principado, que se aumentara la oferta de estos módulos. Porque muchos estudiantes de Llanera tenían que ir hasta Piedras Blancas a estudiar, en una ocasión querían quitar el transporte hasta Avilés y nosotros intercedimos para que no lo hicieran”, recordó.

Los directores de su época fueron Carmen Cruz y Lasa, ya que Majada formó parte del AMPA desde el 97 hasta el 2002. “La asociación siempre fue independiente y un año el primer día en la inauguración del curso  unos profesores bajaron a los críos al salón de actos, porque querían hacer huelga de profesores porque consideraban que cobraban poco y nosotros estábamos allí y automáticamente sacamos a los críos del salón para que fueran a clase, porque consideramos que en todo el verano habían tenido tiempo suficiente para hacer esa reclamación y no empezado el curso”, relató.

El AMPA formaba parte de la Federación de AMPAS Miguel Virgós y  Majada ocupó el cargo de vicepresidente y formó parte del Consejo Escolar autonómico, durante dos años. “Una de nuestras propuestas fue que los libros se hicieran por trimestres, porque las mochilas pesaban mucho. En el IES una de las iniciativas fue la colocación de las placas solares, cuando Mercedes Maquinay era concejala de Educación, se consiguieron aunque costó un poco, pero contamos con la ayuda de Javier, un profesor de tecnología, y nosotros ayudábamos en lo que nos competía”, destacó.

Majada aseguró que todas sus reivindicaciones fueron un poco por egoísmo y necesidad propia que luego se extienden a los demás, “por qué entre en el AMPA, porque mi hijo estudiaba allí”, reconoció.

Después de estar en el AMPA aseguró que se creó una necesidad de movimiento social en Ables, por la carretera LL-1, que  de aquella querían ampliarla y habían iniciado el proceso de expropiación en algunas fincas para dar entrada al Asturcón por Ables, cosa con la que los vecinos no estaban de acuerdo. “La primera reunión que se hizo fue en el Bar Antonio, a mí me llamó Lilia y de ahí salió una junta gestora para empezar los trámites y logramos junto al Ayuntamiento de Llanera que se arreglara la carretera, pero que no se ensanchará y se paralizaron las expropiaciones. Una vez formado el colectivo comenzamos a funcionar como Asociación de Vecinos formando comisiones de servicios, cultura, deportes y festejos, para mí la más importante era la de servicios, porque era la que se encargaba de mirar las deficiencias urbanísticas del pueblo”, apuntó.

Majada fue el primer presidente de la Asociación en marzo de 2003, “fuimos recuperando las tradiciones del pueblo y mi suegro Quico fue el que me ayudó y orientó sobre las fiestas, de su mano tuve muchas iniciativas. En agosto de 2003, el último domingo se hizo la primera Gira, que se recuperó y ya se hizo en el recinto ferial de Ables, ya que reivindicamos que era de la parroquia y no de San Cucao. El olivo fue una de las portadas del libro de las fiestas”, comentó.

Las primeras fiestas por San Juan, recordó Majada, que realizaron una caldereta de oveja y los platos se los dio el Restaurante Royal, “los primeros momentos son los más difíciles y cuando una persona te ayuda hay que tenerla en consideración. Asturvisa nos dejó los toldos donde se puso el bar. Hacía 20 años que no se celebraban las fiestas por San Juan, aunque sí que se celebraba el Corpus y el Sagrario”, apuntó.

 El galardonado considera que la etapa de Llanera sin Barreras está siendo una de las más importantes en su vida, porque se reclaman necesidades obvias, “tenemos otro punto de vista muy diferente para tratarlo y para exigir que todas las personas tengamos la misma inclusión en la sociedad. Empezamos en el 2016 y llevamos más de dos años, hubo muchas reuniones vemos que se van haciendo cosas, aunque quedan bastantes por hacer. Lo último que se ha hecho a través del alcalde fue la adaptación del baño del polideportivo de Lugo de Llanera”, afirmó.

Majada destacó dos fechas importantes de la Asociación, una fue el 27 de septiembre de 2016 con la inscripción y la otra es el 2 de febrero 2017 cuando el pleno aprobó la convocatoria de la Comisión de Barreras Arquitectónicas, aunque queda algo coja porque no es vinculante. “Lo mejor es el grupo que hemos formado en Llanera sin Barreras, en cada reunión que tenemos parece un grupo de terapia, todavía no hemos estrenado el local municipal, que es una reivindicación de cuando se creó. Seguiremos luchando por eliminar las barreras arquitectónicas y las sociales, que se termina con la inclusión social. La mejor barrera eliminada es la que no se crea y la inclusión social para todos, sin discriminación”, apuntó.