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Juan Carlos Palomino presento sus pinturas realistas en la Casa de Cultura de Posada

“Muchas veces vamos a los sitios y no nos fijamos de los paisajes, mis pinturas son todas imágenes de Asturias: el Lago Enol, un molino en Caín, un Teito de Somiedo, una calle en Bulnes, una puesta de sol en Cangas de Narcea”

Publicado el 13/03/2019
El tapin Juan Carlos Palomino presento sus pinturas realistas en la Casa de Cultura de Posada

La Casa de Cultura de Posada de Llanera acogió las pinturas de Juan Carlos Palomino, que aunque es vecino del Llano (Gijón) desde hace unos años está vinculado a Llanera por motivos laborales. El artista comentó que comenzó a pintar con nueve o diez años, se considera un amate del dibujo artístico más que del lineal, se formó en la Escuela de Dibujo y Pintura Ensidesa, la razón es que su padre trabajaba en esta empresa y acudía al barrio de La Luz a Avilés a sus clases. “Estuve cuatro o cinco años dibujando y después pase a las clases de pintura, en 1984 con 15 años me presenté a mi primer concurso de pintura en Corvera y lo gané con una pintura del Ayuntamiento. Al año siguiente volví a ganar el premio con uno de los cuadros que está aquí expuesto “Casa Vilola”, que existe realmente en Molleda de Abajo, que es el pueblo de mi madre”, comentó.

Desde ese año comenzó a pintar más en serio porque le realizaron encargos, “pintaba en mi casa, siempre use fotografías que yo hacía o que tenía por casa y las pintaba. Lo que me gusta es la pintura realista, yo pinto lo que veo. Empecé poco a poco pero hace 20 años pinté mi último cuadro, aunque es cierto que hace 11 años me presenté a dos concursos de pintura rápida, uno en Bueño (Oviedo) donde pinté el hórreo más antiguo del pueblo y al año siguiente participé en el certamen de Tazones”, recordó.

Palomino aseguró que su experiencia en los concursos al aire libre fue buena, pero para ellos tiene que cambiar el tipo de pintura que usa, que suele ser óleo porque tarda mucho en secar, “al pintar rápido tienes que usar al pintura acrílica a la que no estoy acostumbrado y es más mate, yo usó el óleo porque le da color y vida a los cuadros, por eso cuesta más trabajo. Considero que el óleo es más vivo y da al cuadro una visión más natural, a mí lo que me gusta es mezclar usando los cuatro colores básicos”, afirmó.

El pintor considera que su pintura es natural, realista y viva, intenta dar siempre movimiento a las figuras que aparecen en sus cuadros, como puede ser el agua y los animales, como la yegua Cuca de casa de unos vecinos suyos en Corvera. Se define como autodidacta y tiene preferencia por los paisajes, las marinas y los animales, “muchas veces vamos a los sitios y no nos fijamos de los paisajes, mis pinturas son todas imágenes de Asturias: el Lago Enol, un molino en Caín, un Teito de Somiedo, una calle en Bulnes, una puesta de sol en Cangas de Narcea”, apuntó.

Palomino se inició en la pintura copiando los cuadros de los pintores más ilustres, “lo más importante de la pintura es saber dibujar bien, para encajar el cuadro, además sirve para saber darle movimiento, mi aprendizaje  lo tuve hasta los 15 años, después me dedique por mi cuenta y soy yo mismo el que me corrijo, porque la pintura es muy subjetiva y lo que me gusta a mí no tiene por qué gustar a todo el mundo o al revés”, comentó.

El pintor a raíz de la exposición ha decidido retomar la pintura tras hacer 20 años que pintó su último cuadro, “me gustaría pintar paisajes relacionados con la montaña como escaladores, las marinas con sus surfistas me gustaría hacer cuadros mayores, siempre dentro de la misma temática relacionada con Asturias y sus paisajes, quiero pintar cosas que son famosas y conocidas pero que nadie repara en ellas para darlas a conocer”, aseveró.

Palomino reconoció que los dos cuadros que le llevaron a ganar los premios los hizo in situ, es decir, cogió su lienzo, su caballete y se plantó delante del Ayuntamiento de Corvera y de la Casa Vilola, “para mí lo más importante es que los cuadros reflejen fielmente la realidad y trato de darle el máximo detalle. El cuadro de la playa de Santa María del Mar me llevó 4 meses y le dediqué cinco horas diarias, soy muy detallista y prefiero que se vean todos los detalles posibles como si fuera una  fotografía. Los animales son muy complicados porque tienes que introducir el efecto de que es piel real”, afirmó.

Muchos de los cuadros expuestos son imágenes de su infancia, como es el caso del cuadro de la yegua Cuca, que era de un vecino de Corvera o la Casa Vilola. Aunque el resto son lugares a los que ha ido y ha visto en ellos algo especial. Esta es la primera vez que Juan Carlos expone en Llanera y no descarta volver a hacerlo con sus nuevos cuadros dentro de dos o tres años.