[X]

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia de usuario y ofrecerle los mejores servicios.
Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra Política de Cookies.


El director de “100 días de soledad”, José Díaz, explicó a los llanerenses sus experiencias al grabar el documental

Publicado el 12/12/2018
El tapin El director de “100 días de soledad”, José Díaz, explicó a los llanerenses sus experiencias al grabar el documental

La Casa de Cultura de Lugo de Llanera acogió la última proyección de este trimestre de la película “100 días de soledad”, realizada por José Díaz, dentro del Ciclo de la Cinemateca Ambulante. En esta ocasión los llanerenses que acudieron pudieron hablar con el director, que les explicó sus vivencias y la idea con la que realizó la película.

José Díaz rodó la película recluido en su cabaña del Parque Natural de Redes, durante un periodo de 100 días, siendo autosuficiente y desconectándose absolutamente del mundo real y sus avances. “Surgió la oportunidad de grabar la película tras conocer a un productor de cine que hace temas de naturaleza y me le propuse está idea, porque yo estaba leyendo libros referentes a aventuras de este tipo, pero hace dos siglos”, apuntó.

El director y protagonista aseguró que la proyección puede verse como una película, pero se grabó como un documental, en el que se refleja su vivencia real a lo largo de esos 100 días. “Lo viví genial, mucho mejor de lo que pensaba, lo que eché de menos fue a la familia y nada más. La vuelta al mundo real no fue nada traumática”, apuntó.

Díaz aseguró que existe diferencias de perspectivas entre la gente nacional que lo ve y la extranjera, “en Asturias incluso es más diferente todavía, porque lo ven como un sitio precioso el Parque que está muy cerca: Lla vivencia la ven diferente el resto de personas, esta colgada en Netflix y la está viendo mucha gente, que me manda correos haciendo su propia crítica, y lo tratan como un mensaje de simplicidad, de cambiar el ritmo, no seguir consumiendo de esa forma desaforada y que la naturaleza sea la más virgen posible. Aunque la intención no era esa”, reconoció.

Lo que descubrió Juan fue que es mucho más “imperfecto” de lo que pensaba, “hay cosas que son prescindibles y en el resto de cosas afiancé mis creencias. La cabaña la tengo allí hace 15 años y pasó allí 80 días al año”, apuntó. La familia lo vivió bien, porque considera que este tipo de situaciones sirven para que uno se de más cuenta de lo que tiene y lo valore. De cara al futuro tiene otros proyectos en marcha que presentará a Netflix.