[X]

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia de usuario y ofrecerle los mejores servicios.
Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra Política de Cookies.


La sección sindical de CSI de bomberos del Principado de Asturias solicita la paralización de los vehículos que no cuentan con cinturón de seguridad y la reestructuración del servicio

Publicado el 27/11/2018
El tapin La sección sindical de CSI de bomberos del Principado de Asturias solicita la paralización de los vehículos que no cuentan con cinturón de seguridad y la reestructuración del servicio

La sección sindical de CSI de Bomberos del Principado de Asturias comentó que llevan dos años denunciando que una veintena de camiones no tienen el cinturón de seguridad, ya que fueron vehículos adquiridos en el año 1995, “el 21 de noviembre un compañero tuvo un accidente, no llevaba cinturón volcó y tiene heridas leves y un collarín”, relató Gabriel García, miembro del sindicato.

El responsable del comité de Seguridad y Salud, Joaquín Álvarez, afirmó que llevan más de dos años denunciando el estado de los vehículos y comenzaron de manera más oficial las quejas el 20 de marzo de 2017, en la reunión del comité de Seguridad y Salud, en la que se incluyó en el orden del día el problema de los camiones que no cuentan con el cinturón de seguridad y se les aseguró que se iba a seguir funcionando sin los cinturones, porque no tenían pensado llevar a cabo ninguna medida al respecto y tendrían que esperar por la solución.

Álvarez explicó que desde entonces hasta ahora continúan llevando la cuestión al comité, pero siguen en las mismas asegurándoles que están en ello, pero que no hay presupuesto y van camino de las elecciones. “Nos marcamos como tope el 2018, para obligarles a buscar una solución y que dijeran que tenían pensado. El día 2 de noviembre hicimos una labor previa buscando los vehículos que no tenían cinturones o que estaban en malas condiciones y hay una serie de ellos anteriores al año 95, que no los tienen, eso no quiere decir que no puedan circular, pasan la ITV, pero entran dentro de la ley de Riesgos Laborales y Prevención de Riesgos, donde se asegura que las máquinas de este tipo tienen que tener un mecanismo de retención en caso de vuelco”, explicó.

El responsable comentó que la empresa no da solución, le pidieron el 2 de noviembre de 2018 al gerente que paralizase esos vehículos hasta que no se resolviese el problema, pero no tuvieron respuesta y a los dos o tres días el servicio de riesgos laborales del Principado, les comentó que era un órgano de asesoramiento y que no podía paralizar los vehículos por sí mismo, les aconsejó ser ellos los que tomaran las acciones oportunas. “Nos dan la razón según la ley, porque desde el año 97 estos vehículos deberían de tener esos cinturones, ya que pasaron los cinco años de demora para haberlos adaptado. Aquí nunca se hizo nada, el gerente es conocedor de la situación y exigimos la paralización de los vehículos. Desde el pasado jueves que hubo el accidente se lo trasmitimos a la inspección de trabajo”, comentó.

Joaquín aseguró que el sindicato entiende que si no se paralizan los vehículos, tanto el gerente como el resto de la organización pueden incurrir en ilícito penal, porque saben que se está dando una situación que no es acorde a las leyes y que les está poniendo en grave riesgo a sus trabajadores.

El miembro del sindicato, Manuel Sordo, explicó que este año según el informe de Mapfre y la APTB asegura que en España se han producido 21,7% más de fallecido por incendio que en el año anterior, el número de incendios en hogares ascendió a más 23.000, una media de 63 fuegos diarios, que acabaron con la vida de 144 personas, un 8,7% más que el año anterior y de noviembre a marzo es el periodo en que el que más víctimas mortales se originan un 50% más.

Sordo quiso explicar lo que ocurrió la noche del 22 al 23 de noviembre, se produjo un incendio en Noreña, en una casa donde había dos viviendas, “llevamos tiempo advirtiendo que con la actual estructuración del servicio es cuestión de tiempo que algún ciudadano corra serio peligro, así como la de los trabajadores. El actual sistema de funcionamiento del servicio de emergencias del Principado es insostenible, porque la gestión del servicio es nefasta y tiene responsables directos que son el consejero de Presidencia, Guillermo Martínez, y el actual gerente, Eugenio García, además de la cadena de mando”, denunció.

El 22 de noviembre a las 23 horas  tuvo lugar el incendio de Noreña, que afectó a otras fincas colindantes, salió a atender la emergencia todo el personal que se encontraba en La Morgal, 5 efectivos excepcionalmente porque normalmente hay tres o cuatro, también acudieron los efectivos del parque de San Martín del Rey Aurelio, con cuatro bomberos cuando suele haber tres, “eso supone tener esa noche entre los dos parques entre dos y tres personas más para atender un incendio de ese tipo. Lo normal es que hubiera habido seis o siete como mucho. También se desplazó una nodriza del parque de Avilés, por problemas con los hidrantes. Acudió un jefe de zona, que llegó a la hora. A las 23.08 horas se moviliza al parque de Proaza, con sus vehículos para cubrir el parque de la Morgal, con 35 minutos de desplazamiento y dejando el parque de Proaza cerrado, sin poder atender emergencias desde Santo Adriano a Somiedo”, criticó.

Lo que supuso que para atender un incendio se movilizaron a tres parques, La Morgal, San Martín del rey Aurelio y Proaza, “mientras se atendía el incendio a las 00.18 horas llegó un aviso de una explosión de una cocina en un piso de Sotrondo, en un edificio de cinco altura, al no haber personas en el parque de San Martín del Rey Aurelio a tres minutos del siniestro, tuvieron que acudir desde La Morgal y llegaron media hora después. El tiempo de respuesta es fundamental para  atender las emergencias, aunque milagrosamente no hubo heridos. A las 2.08 horas se recibió un nuevo aviso de un incendio en una vivienda en Lugones de una campana extractora,  se desplazaron de nuevo los efectivos de Proaza, que cubrían La Morgal hasta la emergencia y tampoco hubo que lamentar víctimas”, apuntó.

 Sordo aseguró que los trabajadores llevan años denunciando la forma de funcionar del organismo, porque está poniendo en peligro la integridad de los asturianos y de los trabajadores del servicio, se quedan con los parques vacios para atender una segunda emergencia, “una de las medidas que proponemos es que los auxiliares de bomberos, que no hacen los turnos de 24 horas, se les incorpore en las 24 horas, porque su turno es de 11.20 a 22 horas, cuando son necesarios para cubrir una segunda emergencia si se diera, en los diferentes parques”, explicó.