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Ramón de Mingón, poeta y maestro de San Cucufate

Ramón de Mingo impartió clase durante casi 30 años, a las generaciones de los años 30 y 40 que se acuerdan de todo lo aprendido con él, era una persona que no sólo impartía las cuatro reglas, sino que enseñaba valores.

Publicado el 21/11/2018
El tapin Ramón de Mingón, poeta y maestro de San Cucufate

La tercera jornada de la Semana Cultural de San Cucufate se dedicó al maestro y poeta local, Ramón de Mingón también conocido como “El Mancu Ablanera”, los encargados de hablar de su vida y obra fueron Chema Martínez, miembro de la Asociación de Vecinos de San Cucufate y escritor del artículo sobre su persona en la revista La Piedriquina y el poeta, escritor y bibliotecario de Llanera, Héctor Pérez.

Chema explicó que Ramón de Mingón nació en 1899 y vivió siempre en Casa Mingón en Ablaneda, parroquia de San Cucao. Falleció mientras dormía en el hórreo en Ca Mingón en 1954 con 55 años. Aseguró que a los tres años perdió un brazo y se desconocen los motivos, nunca se casó y afirmó que era una persona liberal, reflexiva, sensata, serio, juerguista, le gustaba hablar, era fumador, le gustaba ir al bar a jugar la partida y presumido. Siempre llevaba escarpino y fue alumno del maestro Celestino González Tresguerres, que también fue alcalde de Llanera, “el ir a clase con Tresguerres era como un nivel más al de haber acabado el colegio”, explicó.

Ramón de Mingo impartió clase durante casi 30 años, a las generaciones de los años 30 y 40 que se acuerdan de todo lo aprendido con él, era una persona que no sólo impartía las cuatro reglas, sino que enseñaba valores. Donde más dio clase fue en Casa Nemesio, donde acudían una media de 25 alumnos y en el local de la casa sólo había la mesa del profesor dos tablas que hacían de mesa de los alumnos y otras de sillas, compartían clase niños y niñas. Se consideraba que el acudir a las clases de Ramón eran mejores que las de la Escuela Nacional, en cuanto a disciplina y conocimientos. También dio clases particulares en varias casas del concejo, por las noches después de que se trabajará en el campo.

Héctor Pérez descubrió a los asistentes la labor de Ramón como poeta local, con sus Pandorgas, en su poesía se usaba el humor y la sátira. Además, recitaba sus poemas en actos de inauguración de fabricas como la azucarera de Santa Cruz e incluso en la rifa de un burro en las fiestas de Soto de Las Regueras. “En sus textos cuenta la intrahistoria del concejo hablando de lugares de su Llanera natal y sobre todo de su parroquia, y de sus vecinos, ya que aparecen en todos sus escritos”, apuntó.