[X]

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia de usuario y ofrecerle los mejores servicios.
Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra Política de Cookies.


Declaración institucional del ayuntamiento de Llanera día 1 de diciembre, día del VIH-SIDA

Publicado el 08/11/2018

El próximo día uno de Diciembre se celebra el día mundial del VIH SIDA.

Por eso, en el día de hoy queremos subrayar la importancia del derecho a la salud y los desafíos que enfrentan las personas que viven con el VIH para satisfacer ese derecho.

El derecho a la salud es un derecho humano fundamental —todas las personas tienen el derecho de gozar del mayor nivel posible de salud física y mental— consagrado en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

Quiero recordar  hoy aquí que uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible es el de poner fin a la epidemia de sida para 2030.

El derecho a la salud significa muchas cosas diferentes: que ninguna persona tenga mayor derecho a la salud que cualquier otra; que exista una infraestructura de servicios de atención sanitaria adecuada; que los servicios de atención sanitaria sean respetuosos y no discriminatorios, y que la atención sanitaria sea la adecuada en términos médicos y de buena calidad. Pero el derecho a la salud es más que eso: al satisfacerlo, los sueños de las personas y las promesas se pueden cumplir.

Demasiadas personas —especialmente las más marginadas y más afectadas por el VIH— todavía bregan para tener acceso a los servicios sanitarios y sociales que necesitan con urgencia. Todos debemos continuar, hombro con hombro, junto a los olvidados y exigir que a nadie se le nieguen sus derechos humanos.

Este año hemos visto acciones significativas en la consecución de los objetivos de tratamiento 90-90-90 con miras a acabar con la epidemia de sida en 2030. Cerca de 21 millones de personas que viven con el VIH se encuentran ahora en tratamiento y las nuevas infecciones por el VIH y las muertes relacionadas con el sida están disminuyendo en muchas partes del mundo. Sin embargo, no debemos darnos por satisfechos. En Europa oriental y Asia central, las nuevas infecciones por el VIH han aumentado un 60% desde 2010 y las muertes relacionadas con el sida, un 27%. África occidental y central todavía permanecen en el olvido. Dos de cada tres personas no tienen acceso al tratamiento. No podemos tener un abordaje a dos velocidades para poner fin a la epidemia de sida.

A pesar de todos los éxitos, aún no hemos acabado con la epidemia. Pero asegurarnos de que todas las personas de todas partes tengan acceso al derecho a la salud lo hará posible.

Más allá de todo esto está la estigmatización de las personas enfermas de VIH, teniendo que padecer su enfermedad en el más absoluto de los silencios como si de delincuentes se tratara, y es que por más que nos esforzamos desde los diversos ámbitos, el VIH SIDA sigue siendo un tema tabú. Existe una creencia generalizada de que existen “Colectivos de riesgo”, cuando la realidad es que lo que hay son CONDUCTAS DE RIESGO.

 Entre nosotros y nosotras viven personas afectadas de VIH que nunca pensaríamos que lo fueran, y, lo peor de todo, en muchas ocasiones ellas tampoco saben que son seropositivas. Esto hace que la epidemia se extienda volviendo a ser prevalente entre personas de 18 a 25 años y entre hombres mayores de 45 aquí, a nuestro lado, en nuestra sociedad.

Cada Día Mundial del Sida traemos a la memoria a nuestros familiares y amigos que murieron de enfermedades relacionadas con el sida, y renovamos nuestro compromiso de solidaridad con todas las personas que viven con el VIH o están afectadas por este.